Medianoche

Cuánta quietud a medianoche, es cuando empiezo a buscarte en la soledad, en el silencio, pero no estás y tu silueta se desvanece entre las sombras de mi habitación oscura. Te llamo pero no respondes, te toco, pero no eres tú, es sólo mi deseo que te imagina junto a mi.

Te sigo esperando, ¡te esperaré toda la vida! En el momento que quieras, no importa la hora, ni el lugar, ni la distancia, ni cuánto tardes, te esperaré hasta que muera y aún después te esperaré, hasta que vengas, y veas lo que he sido sin ti.

Ab Sánchez